De tal manera que cuando un cuarto de oración para musulmanes fue abierto recientemente en el Hospital y Centro Médico Advocate Christ, en Chicago, las familias y los miembros del personal se quedaron muy felices, dijo Refat Abukhdeir encargado de asuntos islámicos del Centro Médico.
«Usualmente, se puede buscar un pequeño espacio en una esquina y esperar que nadie se tropiece contigo», dice Habibah Ayyash, quien se encontraba rezando en el corredor durante un receso en su visita a su suegro en el hospital. «Cuando te encuentras en el hospital, es muy provechoso contar con un cuarto en donde puedas rezar y sentarte», agregó.
El cuarto de oración, que puede albergar entre 10 y 15 personas es uno de los muchos que han sido abiertos desde finales de los 80’s a lo largo del país, sobre todo en lugares en donde hay una considerable población musulmana, de acuerdo a una fuente no oficial.
El Centro Médico de la Universidad de Georgetown, el Hospital John Hopkins de Baltimore y el Centro Médico de Texas en Houston cuentan con cuartos de oración para musulmanes.
Muchos cuartos colectivos e interreligiosos son más convencionales, dicen los encargados de asuntos religiosos.
Ubicado en Advocate Christ, la Unidad de Telemetría del Hospital, donde equipo especial es utilizado para monitorear el corazón de los pacientes, ahora cuenta con un cuarto de oración para musulmanes, el cual ha venido a ser de enorme beneficio para los pacientes, familiares, y el personal musulmán del hospital.
Dicho cuarto cuenta con cuatro alfombras, una zapatera, copias del Sagrado Corán, no hay retratos de personas o animales, tampoco hay personas caminando enfrente del que reza, ni devotos de otras religiones.
«Algunas veces te encontrabas rezando (en la capilla) y otras personas estaban meditando o rezando de una manera diferente y no sabías si les estabas causando algún tipo de incomodidad», dijo Muhyaldeen Dya, cardiólogo del hospital.
Aunque bien es cierto que el hospital tiene una cruz en el techo y está afiliado a la Iglesia Evangélica Luterana de los Estados Unidos y a la Iglesia Unida de Cristo, el Rev. Wendell Oman, encargado de los servicios religiosos dice que es importante tener en cuenta las necesidades espirituales de todos, sin importar la religión.
«Nuestro sentir fue que cuando tú vengas, traigas tu fe contigo», explicó Oman. «No estamos tratando de minimizar nuestro legado cristiano, pero respetamos el hecho de que cada persona tiene su propia fe. Nosotros queremos facilitar los medios para que cada quien exprese su fe, siempre que no intervenga con su tratamiento médico»
Si bien es cierto que los musulmanes pueden rezar en cualquier parte, sería mejor si se contase con un cuarto de oración amplio y cómodo, dice Valerie Hoffman, profesora asociada al Programa para el Estudio de la Religión de la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign.
Arrodillarse en alfombras en vez del piso, más la limpieza de un lugar en donde se quitan los zapatos antes de entrar y en donde hay ausencia de distracciones haría sin lugar a dudas a los cuartos de oración lugares muy beneficiosos, dijo Hoffman.
«Pienso que contar con un espacio en donde ellos (los musulmanes) no sean perturbados de ninguna manera, ni donde se les haga sentir incómodos, haría que se concentrasen mejor en sus oraciones, lo cual es muy importante (rezar) para todos realmente», agregó Hoffman.
El personal del Hospital General Massachusetts en Boston tenía que rezar en una capilla hasta 1999, cuando el masyid, o cuarto de oración para musulmanes, con espacio para 10 ó 15 personas fue inaugurado a petición de éstos.
En 2005 fue construido un mihrab o espacio cóncavo en la pared del cuarto que indica la dirección a la Meca, decorado con versículos del Corán y dichos islámicos.
«A medida que la población musulmana crece, es simplemente evidente que sería importante para ellos tener su propio espacio para rezar», dijo el Rev. Michael McElhinny, director del Programa de Servicios Religiosos.
McElhinny dijo que el hospital reserva un cuarto de conferencias para la oración colectiva del viernes, con una capacidad de hasta 200 personas.
Como muchos otros musulmanes que han rezado en capillas y pasillos de hospitales, el farmacéutico Firdosh Pathan, considera que la inauguración de cuartos de oración sería lo más apropiado y cómodo. Tal es el caso de pacientes que enfrentan crisis médicas como los enfermos de cáncer que viajan desde florida hasta allí. «La última esperanza para personas que están muriendo de cáncer es aferrarse a la religión», dice Pathan.
Janice Neumann, Washington Post