«El ayuno es una práctica para alcanzar pureza y refinamiento del alma. Los poetas iraníes y místicos han hablado mucho, por ejemplo Molana (Rumi) dijo:
El aparente ayuno del cuerpo es no comer,
el verdadero ayuno del Corazón es la completa atención y cuidado
Rumi cree que hay niveles de ayuno; abstenerse de comer y beber es el ayuno físico, mientras que, de mayor nivel, es el ayuno del corazón evitando las tentaciones y deseos satánicos y poniéndole atención a Dios solo», dijo el Dr. Ayatolá Javani.
«El verdadero ayuno permite a los musulmanes probar el verdadero placer de adorar a Dios. Para los místicos iraníes, el primer estado del ayuno es obedecer, el segundo el autocontrol en el que uno debe controlar sus deseos carnales, y la tercera etapa es representar a Dios como Su sucesor en la tierra», agregó.
«En adición, aquellos que ayunan alcanzan la dulzura de sentir y la agudeza de los sentidos», dijo
«Asimismo, en otras religiones como el judaísmo y cristianismo, y aún al principio de las religiones el ayuno es una importante práctica», aseveró Javani.