Ayer miércoles, el ejército de Estados Unidos manifestó en un comunicado que en la provincia Salahadin, al norte de Irak, murió uno de sus soldados, mientras que otros tres resultaron heridos, debido a la explosión de una bomba en el camino de una patrulla norteamericana.
Asimismo, otro militar estadounidense que había sido herido en combates al norte de Bagdad, murió debido a la gravedad de su estado.
Según datos oficiales del pentágono, desde que comenzó la invasión de Estados Unidos a Irak, en marzo de 2003, han muerto más de 2.867 militares estadounidenses en Irak. No obstante, de acuerdo a las fuentes noticiosas independientes, pasarían ya de 12 mil las bajas del ejército invasor.
Fuente: IRIB