Tras los rumores de que el reino podría bajar los precios del crudo para presionar a Irán e Irak, Arabia Saudita señaló que no tiene intención alguna de utilizar como herramienta política su poder petrolero.
Arabia Saudita es el mayor exportador mundial de petróleo, y su economía depende principalmente de las ventas del crudo al exterior.
La fuente señaló que «en lo que respecta al petróleo, la política de Arabia Saudita se basa en consideraciones comerciales, por lo que de ninguna manera será utilizada como herramienta política»
Fuente: IRNA