Nabry dijo que no abandonará sus cinco oraciones. Ella hizo lo que la mayoría de los musulmanes hacen en Minesota, demandó.
“La gente me decía que debía abandonar el trabajo y encontrar uno nuevo, pero yo pensaba, si dejo el trabajo, no hay garantía de que no encuentre otro jefe como el”. “Vine a Estados Unidos en busca de libertad. Por que Razón debo huir.
En Minesota el número de musulmanes que alegan ser discriminados en sus trabajos va desde cuatro hace una década hasta 66 en el último año. Nacionalmente, el numero se ha duplicado desde mediados de los 90.