Los musulmanes americanos en Houston Texas viven en temor y frustración después de que una corte Federal acusara a un musulmán converso de conspiración para utilizar armas de destrucción masiva.
“Sospechar de eso esta bien. Ser considerado un KGB no esta nada bien”, dijo Bobby Fatal, musulmán de Houston que labora como anfitrión de un talk show. Fatal dice que se preocupa por la comunidad de 400000 fervientes musulmanes que residen en Houston, porque ya les ha tocado pasar por mucho.
“El 11 de septiembre es una cicatriz en mi corazón y siempre estará ahí. No solamente porque murieron miles de personas sino porque manchó el cuadro del Islam completamente”.
Muchos musulmanes de esta área se preocupan por la falta de confianza que tienen sus vecinos en ellos, los medios y especialmente el gobierno.
“Nuestras mezquitas son infiltradas e interceptadas”, dijo Fatal. “La gente es vigilada. Pero no se sabe cual es el limite, debe trazarse un límite”.
“Nosotros no hemos convertido en un grupo rechazado, tenemos temor”. “Tememos de que si algo como el 11 de septiembre llega a ocurrir, seamos sacados de nuestras casas o nuestras mezquitas y llevados a campos de concentración como en Japón en la segunda guerra mundial”.
Brett Hovington es un agente especial del FBI en Washington D.C y admite que el departamento de operaciones no es perfecto, pero dice que hace lo que esá a su alcance para mejorar las relaciones con la comunidad musulmana