Seis soldados estadounidenses murieron en las últimas 48 horas en Irak, en la explosión de una bomba en la zona sudoeste de Bagdad, informó el ejército norteamericano.
Un séptimo soldado falleció en circunstancias no relacionadas con los combates, en la provincia occidental de Al-Anbar.
Estas muertes elevan a 3.250 el número de oficiales norteamericanos que han perdido la vida desde la invasión de Irak en marzo de 2003, según datos del Pentágono.
Fuente: Angola Press