El embajador de los Estados Unidos en Bagdad y un general iraquí defendieron la construcción de un muro de 5 kilómetros en los alrededores de un sector sunnita en el barrio de Adhamiyah, una iniciativa extremadamente criticada por los residentes y diputados iraquíes.
«Es evidente que la finalidad no es crear segregación entre las comunidades», afirmó el embajador de Estados Unidos, Ryan Crocker, en su primera conferencia de prensa en Bagdad después de su llegada, el mes pasado.
El general iraquí Qassim Atta, dijo por su parte, que el asunto de la «barrera de seguridad fue exagerada por los medios de comunicación», y advirtió que su construcción continuará tal y como se ha previsto.
El domingo, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, expresó su oposición a la construcción del muro de Adhamiyah, uno de los últimos enclaves sunnitas en el este shiíta de Bagdad.
«Yo me opongo a la construcción del muro y su construcción será detenida», declaró el primer ministro durante su visita al Cairo.
Interrogado al respecto, el general Atta declaró que Maliki había reaccionado sobre informaciones falsas.
«Él dijo que no aceptaría una barrera de seguridad de 12 metros de altura», explicó.
Los residentes, por su parte, denunciaron esta «segregación», mediante una manifestación de muchos pobladores de Adhamiyah. Un diputado iraquí dijo que la construcción de este muro pone en evidencia «el fracaso» de la política de seguridad en Bagdad, y además lo comparó con el muro de Berlín.
IQNA