Sistani prohibió el derramamiento de sangre iraquí, en general, pero particularmente la sangre de los sunnitas. El dictamen se hizo durante una reunión con una delegación de clérigos sunnitas del sur y el norte de Irak.
Los clérigos se encontraban de visita en Nayaf para participar en la primera conferencia nacional para Ulemaas chiitas y sunitas.
Sistani instó a los chiitas a proteger a sus hermanos sunnitas, de acuerdo con el jeque Khaled Al-Mulla, jefe de la autoridad de Ulemaa del sur de Irak, señalando que la Fatwa de Sistani tendría efectos positivos a nivel nacional.
«Soy un siervo de todos los iraquíes, no hay ninguna diferencia entre un sunnita, un Shiita, un kurdo o un cristiano», señaló Al-Mulla parafraseando las palabras que Sistani pronunció durante la reunión.
Sistani advirtió a los clérigos sunni de los planes enemigos de sembrar las semillas de la discordia entre los iraquíes.
La delegación visitante expresó su alivio por la reunión y manifestaron su apoyo a la posición de Sistani.
Fuente: KUNA
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