Los 700 responsables religiosos reunidos este fin de semana en Padang, en la Isla de Sumatra, han sin embargo juzgado que el yoga podría autorizarse siempre y cuando sea considerada como una actividad meramente deportiva.
El Consejo de Ulemas había decidido reconsiderar la cuestión del yoga después de la decisión tomada a finales del año 2008 por el Consejo Nacional de la Fatua de Malasia de «desaconsejar a los musulmanes el yoga, acusándola de pervertir la fe musulmana.
«La practica del yoga que comprende algunos rituales del hinduismo, y comprende la recitación de mantras (formulas sacras de invocación), es incompatible con el Islam», ha explicado el domingo Ma'ruf Amin, el presidente del Consejo. «Los musulmanes no deberían practicar otros rituales que puedan debilitar su fe», ha señalado el Consejo a la AFP.
Las fatuas de los ulemas no se imponen legalmente a los practicantes en Indonesia, el más grande país musulmán del mundo. Pero «los musulmanes cometen un pecado si ellos rechazan respetar una fatua», señaló Ma'ruf Amin.
La práctica del yoga, ha ganado popularidad en Indonesia estos últimos años.
Malasia que cuenta con aproximadamente 50% de musulmanes, la polémica ha requerido la intervención del primer ministro, que ha invitado a los musulmanes a continuar practicando yoga mientras que sus ejercicios no alcancen una dimensión espiritual. El Consejo de ulemas igualmente discutió este fin de semana, desaconsejar el consumo del tabaco en los lugares públicos, la obligación de votar y los matrimonios antes de la mayoría de edad.
Fuente: AFP
ID: 354621