Además él ha señalado, tenemos el derecho, en la actualidad, de enorgullecernos del principio de igualdad consagrado en todas las leyes introducidas, cada vez que fue necesario, las correcciones adaptadas a los cambios en Argelia y en el mundo sin renunciar con todo eso a nuestros valores nacionales y culturales.
En los numerosos esfuerzos que la nación argelina, ha siempre realizado con el fin de consagrar el principio universal de la igualdad entre la mujer y el hombre, y los cuales la mujer de hecho combate, simbolizado por la celebración del día internacional de Argelia, de igual forma, en los peores momentos a travesados por el pueblo argelino, ha siempre recurrido al derecho positivo, remitiéndose a las constantes de la nación, especialmente a los valores arabo-musulmanes.
En verdad, que el progreso humano se caracteriza hoy en día por el acceso al conocimiento, a la ciencia, y a las tecnologías de la información y de la comunicación, incluso la promoción de los derechos humanos, los derechos políticos y el derecho a la libre expresión, no podría ser concebido con la exclusión, anteriormente parcial de la mujer.
Como lo demuestra la experiencia de Argelia, una fuente citada hace algunos días por una Ong internacional, la mujer es un actor importante en el desarrollo humano y material. Esta misma mujer debe enorgullecerse de tener una posición privilegiada, que el Islam le ha otorgado en el glorioso Corán y el los Hadices del Profeta (PB).
Así como les ha reservado derechos religiosos, también les ha definido los deberes de musulmán.
Como hija, su primer deber es como el de todo musulmán: adorar a Allah (Dios). Las obligaciones se convierten en obligatorias a partir de la pubertad. Ella debe respetar y ser benevolente con sus padres dispuesta a servirles y satisfacerles de la mejor forma posible.
Además, todo musulmán tiene el deber de instruirse en su religión, a fin de conocer los principios y discernir entre lo lícito y lo ilícito. Ella también adquiere los conocimientos en diversos campos útiles a la comunidad, tales como la medicina, la economía y la tecnología. El Islam ha otorgado un lugar importante a la familia. Ella constituye una base para una sociedad fuerte y equilibrada.
La esposa juega un rol esencial, como consecuencia a los nuevos deberes que llegan se agregan a los anteriores. Ella es obediente a su marido de forma voluntaria en un marco bien definido y no limitado y forzado.
Fuente: elmoudjahid
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