En el siglo XIX, Lyon jugó un rol especial en el descubrimiento del arte islámico. En esta ciudad prospera comprometida con el desarrollo industrial y bancario, los grandes burgueses ayudaron a rodearse de objetos valiosos.
A partir de los años 1860, algunos coleccionistas de Lyon de apasionaron por los objetos de la España musulmana, del Magreb, Egipto, Turquía o también del Próximo y Medio Oriente.
Sobre el modelo de los grandes museos europeos y bajo la influencia de estos aficionados ilustrados, los museos de Lyon conformaron poco a poco las colecciones de arte oriental y grandes exposiciones son llevadas a cabo con el objetivo de renovar el compromiso de los artesanos y promover la creación artística. Bajo la influencia de esta ola “orientalizante”, “lo morisco” y “lo arabesco”, se encontrarán muy pronto entre los adornos privilegiados de la sociedad de Lyon.
Esta exposición se compone de cinco etapas. La primera parte denominada “1800-1850: Descubrir, maravillarse”, la segunda parte “1850-1900: Reunir, coleccionar”, la tercera parte “1850–1900: Copiar, crear”, la cuarta etapa de esta exposición “1879–1910: Adquirir, presentar” y la última “1877 y 1894: Promover, difundir”.
ID: 846730