
«Comencé mis actividades coránicas en la mezquita Mayidieh de Teherán, posteriormente empecé a organizar sesiones coránicas en mi propia casa. Asimismo por consejo de mi profesor me inscribí en un curso de árabe en la mezquita Ghoba», agregó.
La Sra. Tahvildaran enfatizó: «No me gusta que hagan homenajes ni me entreguen premios por mis actividades, porque en verdad: Las actividades coránicas son una bendición».
2881402