
El ataque tuvo lugar en el hospital Mölndal, donde los vándalos arrebataron el Sagrado Corán y vertieron bebidas en las alfombras, dijo un comunicado de la Mezquita de Gotemburgo.
"Los musulmanes se sienten ofendidos y heridos después de este ataque", se lee en el comunicado, y se agrega que la sala de oración permitió a los musulmanes recibir atención médica en el hospital para recibir apoyo psicológico y orar.
"El hecho de que los perpetradores hayan dañado una habitación donde los pacientes reciben apoyo psicológico muestra cuánto odio tienen estas personas", dijo el comunicado, según el Daily Sabah.
Según se informa, la policía comenzó una investigación sobre el problema y comenzó a examinar las imágenes de seguridad.