
En declaraciones a IQNA con motivo del 47.º aniversario de la victoria de la Revolución Islámica, Bilal Al-Laqis afirmó que hoy Irán, con su poder cultural y su visión coránica, es un modelo inspirador para las naciones que buscan justicia, porque ha establecido un vínculo entre religión, vida, crecimiento y progreso.
Bilal Al-Laqis nació en 1977 en Baalbek, en el Líbano. Obtuvo un doctorado en ciencias políticas y relaciones internacionales y escribe como analista para medios de comunicación árabes como Al-Mayadeen, Al-Manar, Arabi 21 y Rai Al-Youm, y también trabaja como profesor universitario en Beirut. Al-Laqis posee una perspectiva académica y analítica sobre los desarrollos políticos y geopolíticos de la región, incluidos aquellos relacionados con el eje de la resistencia y la República Islámica de Irán.
A continuación, algunos extractos de la entrevista:
IQNA: Como sabe, la Revolución Islámica de Irán se fundó sobre conceptos como justicia, libertad y dignidad humana. ¿Se puede afirmar que la Revolución Islámica fue en realidad un retorno a las enseñanzas originales del Corán?
Al-Laqis: Haciendo referencia a los versículos del Corán, se puede decir que el propósito de todo el Corán y las disposiciones que se derivan de sus distintos versículos prestan especial atención a la dignidad humana, como dice Dios Altísimo: “En verdad, hemos honrado a los hijos de Adán”. El punto central es la dignidad humana, seguida de todas las enseñanzas relacionadas con ella. También el Imam Ali (P) subrayó la dignidad humana.
Otra cuestión es que nada es comparable a la grandeza y al valor del ser humano. Por lo tanto, la dignidad humana es el eje de todas las cuestiones, incluidos dos aspectos inseparables: la justicia, que es la traducción auténtica de la dignidad, y la libertad, sin la cual no existe dignidad.
El Sagrado Corán también contiene numerosos versículos que indican que el ser humano tiene el poder de elegir, distinguiendo así a esta criatura de Dios de las demás criaturas.
Asimismo, observamos en la vida de los profetas que el objetivo más evidente de ellos era liberar al ser humano de las ataduras internas y externas, lo cual deriva de la dignidad. Es decir, una sociedad sin dignidad no puede ser libre en su voluntad.
La libertad no puede alcanzarse sin justicia, porque la ausencia de justicia conduce a una desviación en el concepto de libertad; por lo tanto, necesitamos algún tipo de solidaridad, equilibrio o condiciones y oportunidades iguales.
Estos tres conceptos son conceptos integrales, lo que significa que su punto principal es la dignidad, y la justicia y la libertad la completan, y ninguno de ellos puede separarse del otro.
Por consiguiente, se puede concluir que la Revolución Islámica, independientemente de las circunstancias difíciles y complejas, ha tomado inspiración directa para todas sus cuestiones del Sagrado Corán, de los profetas y de los Ahl al-Bayt (P), y se puede afirmar que este es uno de los aspectos del significado del Islam puro muhammadano, que contrasta con el Islam estadounidense. Porque el Islam estadounidense significa minimizar la religión del Islam y alejarla de su fuente original, que fue traída por el Profeta Muhammad (BPD).
IQNA: Según los versículos del Corán, combatir la injusticia y la tiranía es uno de los deberes más importantes de los profetas (P). ¿Cómo lograron los líderes de la Revolución Islámica trasladar estas enseñanzas del ámbito teórico al ámbito de la práctica y de la lucha social?
Al-Laqis: Quien siga los discursos del Imam Jomeini (RA) durante la revolución y los discursos del Líder de la Revolución Islámica, el Ayatolá Seyed Ali Jamenei, observará que esta revolución se inspiró en los conceptos fundamentales de la religión islámica, tomados directamente de su fuente.
Según nuestra comprensión de la religión del Profeta Muhammad (BPD), aquello que se inspira en el Corán, en los profetas y en los Ahl al-Bayt (P) evita todo lo que es imperfecto o deficiente.
La característica distintiva del Imam Jomeini (RA) fue que tomó la revolución directamente del Islam puro, sin verse influenciado por otras corrientes. También observamos en el testamento político-divino del Imam Jomeini que comienza con el Hadiz de Zaqalayn, que subraya que el Sagrado Corán y los Ahl al-Bayt (P) están unidos para alcanzar el objetivo supremo del ser humano.
En consecuencia, se puede afirmar que la Revolución Islámica es la bendición más importante y grande en la era actual. Una de las iniciativas más relevantes de la Revolución Islámica es el rechazo del pensamiento conciliador irracional frente a la opresión y al opresor, así como la justificación de la opresión y de la manera en que se ejerce en nombre de la religión. Porque a lo largo de la historia hasta hoy, ha habido gobernantes que han oprimido a las personas en nombre de la religión del Islam, y su opresión ha sido justificada por el clero. Esto es lo más peligroso a lo que nos enfrentamos.
Por lo tanto, uno de los logros de la Revolución Islámica ha sido haber creado un camino denominado confrontación con los opresores, derrocamiento de los tiranos, planificación para apoyar a los oprimidos y lucha contra los opresores.
A pesar de los problemas y dificultades que han afrontado, la República Islámica y la gran y sabia nación de Irán han luchado durante casi 50 años, y la República Islámica ha alcanzado una posición muy influyente y eficaz en el mundo. Esto significa que Irán no ha justificado en modo alguno la opresión de los opresores, y esta experiencia, a pesar del alto costo que ha pagado hasta ahora, es muy importante y también ha logrado grandes éxitos.
IQNA: El Corán subraya siempre la “transformación interior del ser humano” como requisito previo para la transformación social. Si consideramos la Revolución Islámica como una continuación de la transformación coránica, ¿cuáles son, en su opinión, los signos de esta transformación interior en la sociedad iraní?
Al-Laqis: Entrar en el ámbito del desafío y de la confrontación explícita se basa, ante todo, en un pilar interior; es decir, dentro del propio ser humano. Si las percepciones internas, el estado psicológico y las percepciones mentales y racionales del hombre no cambian, no será posible desafiar a los tiranos en primer lugar.
Esto es exactamente lo que subraya el Sagrado Corán. Si leemos el Corán desde el principio hasta el final y examinamos los métodos de los profetas al enfrentarse a los tiranos, observamos que todos estos métodos se basan en un principio: mientras no cambie la estructura intelectual y psicológica de una parte de la sociedad, no será posible confrontar a los tiranos.
Porque el tirano u opresor priva al oprimido de una serie de cosas, incluida la percepción correcta, e inculca en él la idea de que su poder es absoluto y que no hay forma de enfrentarlo. En consecuencia, el oprimido se ve obligado a buscar refugio en los márgenes en lugar de confrontarlo.
Por lo tanto, lo primero que hicieron los profetas fue reconstruir la comprensión y la percepción que el ser humano tiene de sí mismo; es decir, corregir y mejorar su comprensión de su propia posición, situación y valor. Además, los profetas ayudaron al hombre a comprender correctamente a la otra parte.
Así pues, el primer paso es liberarnos mentalmente de la idea de que la opresión es permanente, que el gobernante es un opresor eterno y que la realidad es inmutable. Todos los profetas recorrieron este camino y lograron cambiar la realidad con el tiempo.
El segundo punto es la dimensión psicológica de la historia. En otras palabras, el alma humana a menudo se siente impotente y se rinde constantemente ante esa impotencia. Pero los profetas vinieron a decir: si una persona se conecta con la fuente del poder, toma una decisión, confía en Dios y en su derecho, y si la sociedad también se adhiere a ese derecho, ningún poder en el mundo podrá oponérsele. Por lo tanto, la voluntad, la determinación y la unidad en torno a lo justo son de importancia fundamental.
Hoy, si observamos la cuestión con una comprensión coránica, si las personas están unidas y poseen dignidad, ningún poder en el mundo podrá cambiar su rumbo. La Revolución Islámica de Irán ha demostrado esta verdad hasta hoy, y la experiencia de los movimientos de resistencia lo ha confirmado.
Esto es lo que llevó al Imam Jomeini (RA) y, después de él, al Imam Jamenei a subrayar siempre el enfoque de la autoridad, la capacidad, la autosuficiencia y la confianza en Dios. Aunque este enfoque requiere paciencia, sus resultados son muy grandes, profundos y fructíferos, incluso si el mundo entero se opone.
IQNA: El Líder de la Revolución Islámica define el Corán como el libro del conocimiento, la salvación y el crecimiento. Dadas las dificultades globales, ¿cómo podemos afirmar que este enfoque coránico ha preservado el dinamismo y la orientación hacia la fe de la Revolución Islámica frente a las presiones y los desarrollos internacionales?
Al-Laqis: Una de las críticas más importantes dirigidas a las experiencias religiosas en general, y especialmente a las islámicas, es la forma en que afrontan la vida mundana. Muchas experiencias religiosas después del tiempo de los profetas se centraron en el mundo, pero su discurso y su mensaje siempre estuvieron dirigidos al más allá.
Este discurso centrado en el más allá ha actuado en muchos casos como una especie de opio para las personas y ha provocado la formación de una especie de dualidad entre este mundo y el más allá. Por el contrario, lo que el Imam Jomeini (RA) y el Imam Jamenei presentaron fue completamente diferente. Subrayaron que el enfoque del Santo Profeta (BPD) es para ambos mundos: tanto para este mundo como para el más allá. Por lo tanto, no se puede eliminar ni resumir uno en favor del otro.
En consecuencia, el esfuerzo principal ha sido crear el equilibrio correcto entre este mundo y el más allá, un concepto que se manifestó de manera muy destacada durante el liderazgo del Imam Jamenei.
IQNA: ¿En qué medida la postura clara de la República Islámica de Irán en la lucha contra el colonialismo y la arrogancia global ha logrado cambiar los equilibrios de poder regionales?
Al-Laqis: Hoy, la República Islámica ha alcanzado una posición muy avanzada y decisiva, y todas las naciones que están cansadas de la opresión estadounidense ahora se sitúan prácticamente detrás de la República Islámica. En otras palabras, la República Islámica está en primera línea; al igual que el Comandante de los Creyentes, Ali ibn Abi Talib (P), estaba siempre en primera línea en la protección de la religión, en la defensa de los musulmanes y en el apoyo a los oprimidos.
Hoy, la Revolución Islámica de Irán sirve de modelo para muchas naciones, y estas han entrado en el ámbito de la lucha contra los opresores y los tiranos tomando referencias culturales, intelectuales y psicológicas de la República Islámica.