
En una publicación en X la noche del lunes, el general de división Mohsen Rezai, asesor del Líder y excomandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), ridiculizó el enfoque “incoherente y cobarde” de Washington.
Rezai escribió que el presidente estadounidense, Donald Trump, “fija un plazo para un ataque militar y luego lo cancela él mismo, con la vana esperanza de obligar a la nación y a los funcionarios iraníes a rendirse”.
“El puño de hierro de las poderosas fuerzas armadas y de la gran nación de Irán los obligará a retroceder y rendirse”, añadió el general Rezai.
Las declaraciones de Rezai se produjeron después de que Trump anunciara el lunes el aplazamiento de un ataque militar a gran escala contra la República Islámica, previsto inicialmente para el martes, a solicitud de varios líderes árabes.
A pesar de semanas de retórica agresiva y amenazas, la administración Trump se ha visto obligada a dar un paso atrás, no por buena voluntad, sino debido al poder disuasorio de la Revolución Islámica y la firme unidad del pueblo iraní.
Durante su reciente visita a China, Trump habría solicitado al presidente chino, Xi Jinping, asistencia para resolver la crisis derivada de la agresión estadounidense-israelí no provocada contra Irán entre el 28 de febrero y el 7 de abril.
En respuesta a la agresión, Irán atacó múltiples posiciones estadounidenses e israelíes en la región e impuso controles más estrictos sobre el estratégico estrecho de Ormuz tras el anuncio de Washington de la continuidad de su bloqueo naval ilegal, pese a existir un alto el fuego vigente.
Estos movimientos han generado sacudidas en los mercados energéticos globales, elevando el precio de la gasolina en Estados Unidos y debilitando aún más la ya menguante popularidad de Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
En una publicación anterior del viernes, Rezai afirmó que Trump llegó a Pekín “no desde una posición de fuerza, sino bajo la pesada sombra del fracaso en la guerra con Irán”.
Agregó que el desesperado recurso del presidente estadounidense a China pone de relieve una realidad global cambiante: “Cuando recurre a la influencia de China para contener una crisis de su propia creación, significa que el nuevo orden mundial emergente está configurando rápidamente reglas que ya no giran en torno a Estados Unidos”.
Irán ha dejado claro que no regresará a las negociaciones con Washington a menos que se cumplan plenamente sus demandas legítimas, incluyendo el levantamiento total del bloqueo ilegal, la eliminación de las sanciones estadounidenses, un cese definitivo de toda agresión en todos los frentes y una compensación adecuada por los daños infligidos.
hispantv