En declaraciones realizadas al margen de las ceremonias fúnebres celebradas en Teherán, Bounda afirmó que la República del Congo siempre ha estado al lado de sus amigos y subrayó que el respeto hacia los pueblos del mundo sigue siendo uno de los principios rectores de la política exterior del país.
Describió como el mayor legado del difunto Líder el haber inspirado a los pueblos oprimidos de todo el mundo y haber demostrado firmeza frente a la adversidad.
El ministro de Asuntos Exteriores congoleño añadió que el presidente Denis Sassou Nguesso, a quien calificó como «un gran estadista y un comprometido panafricanista», le había encomendado transmitir al pueblo iraní la plena solidaridad del pueblo de la República del Congo.
Asimismo, señaló que el presidente Sassou Nguesso ha participado durante muchos años en importantes luchas, especialmente en África, entre ellas la lucha contra el apartheid.