Según un artículo del académico iraní, el profesor Mohammad Fanaei Eshkevari.
El texto es el siguiente:
La marcha y peregrinación multitudinaria del Arbaín Huseiní en Irak constituye un fenómeno cultural, social, político y religioso de enormes dimensiones, considerado único en el mundo contemporáneo desde múltiples perspectivas. Este movimiento, que reúne a millones de personas, no es simplemente una ceremonia tradicional ni un acto de culto limitado, sino la manifestación de una filosofía profunda, capaz de construir civilización y promover los valores humanos, que convoca los corazones de las personas libres del mundo hacia la verdad, la justicia y la libertad.
1. Revivir el levantamiento y mantener vivo el mensaje del Señor de los Mártires
La filosofía fundamental del Arbaín es preservar y dar continuidad al mensaje de Ashura. Ashura no es solo un acontecimiento histórico, sino una escuela permanente de resistencia contra la opresión, de defensa de la dignidad humana y de protección de la religión divina. El Arbaín representa la continuación de la misión de Lady Zaynab al-Kubra (la paz sea con ella) y del Imam Sayyad (la paz sea con él), quienes impidieron que la sangre de los mártires de Karbala se perdiera entre la distorsión y el olvido.
Cada año, la marcha del Arbaín renueva el mensaje de que la verdad nunca puede ser extinguida y de que la escuela del Imam Hussein ibn Ali (la paz sea con él) continúa inspirando a los pueblos y a quienes buscan la libertad en todo el mundo.
2. Manifestación práctica del lema «Ojalá hubiéramos estado contigo» (Ya Laytana Kunna Ma'ak)
El peregrino del Arbaín no expresa su afecto únicamente con palabras, sino que demuestra su lealtad con cada paso. Recorrer decenas e incluso cientos de kilómetros a pie, soportando el calor, el cansancio y las dificultades del camino, constituye una declaración práctica de su disposición a apoyar la escuela huseiní.
Este movimiento representa una respuesta concreta al llamado del Imam Hussein (la paz sea con él) el día de Ashura: «¿Hay alguien que me auxilie?». Todo aquel que emprende el camino hacia Karbala, desde lugares cercanos o lejanos, afirma simbólicamente: «Aunque no estuvimos presentes en Karbala en el año 61 de la Hégira, hoy estamos dispuestos a permanecer en el camino de la verdad, la justicia y la defensa de los valores divinos».
3. Lealtad colectiva y expresión de la voluntad de la Umma
El viaje del Arbaín es, al mismo tiempo, un recorrido espiritual individual y un movimiento colectivo. Además de constituir una experiencia espiritual para cada peregrino, representa una gran manifestación de la voluntad colectiva de la Umma islámica. La presencia de millones de personas reunidas simboliza la solidaridad entre los seguidores de la verdad y quienes luchan por la justicia en todo el mundo.
Esta multitudinaria concentración demuestra que la escuela huseiní no es simplemente un conjunto de creencias personales, sino una corriente viva y social, capaz de movilizar los corazones e inspirar a los pueblos.
4. Una solidaridad y una fraternidad sin precedentes
El Arbaín constituye un escenario en el que se manifiestan los más elevados valores morales y humanos. En medio de la inmensa multitud destacan la serenidad, el orden, la bondad, la cooperación y el espíritu de fraternidad.
A lo largo del recorrido, personas de distintas nacionalidades, lenguas, etnias y clases sociales caminan juntas. Es como si se formara una sociedad ideal, cimentada en el amor, el altruismo y el servicio mutuo.
5. Sacrificio material y cultura del servicio
Uno de los aspectos más extraordinarios del Arbaín es la hospitalidad del pueblo iraquí y de los servidores de los mawkibs (puestos de hospitalidad). Sin esperar ninguna recompensa, ponen sus hogares, bienes, tiempo y esfuerzo al servicio de los peregrinos, considerando un honor y un privilegio espiritual servir a los peregrinos del Imam Hussein (la paz sea con él).
Este espíritu representa la expresión de una auténtica cultura de sacrificio y generosidad, capaz de orientar a la sociedad humana desde el individualismo y el apego material hacia la empatía y el sentido de responsabilidad.
6. Una práctica del estilo de vida mahdaví
La marcha del Arbaín puede considerarse una representación a pequeña escala de la sociedad ideal mahdaví, una sociedad en la que la superioridad no se mide por la riqueza ni por el poder material, sino por la espiritualidad, el servicio, la seguridad, la justicia y el afecto como fundamentos de las relaciones humanas.
En este ambiente, desaparecen las divisiones de clase y las personas experimentan una forma de convivencia basada en la cooperación, la fraternidad y la dignidad humana.
7. La universalidad de la escuela huseiní
La presencia de peregrinos procedentes de decenas de países, pertenecientes a diferentes etnias, lenguas y culturas, e incluso de seguidores de otras religiones y confesiones, demuestra que el mensaje del Imam Hussein (la paz sea con él) no está limitado a una región geográfica ni a un grupo étnico determinado.
El lema «El amor por Hussein nos une» (Hubb al-Hussein Yajma'una) se convierte en una realidad tangible durante el Arbaín: un amor que reúne a personas libres en torno a los valores de la justicia, la dignidad y la resistencia frente a la opresión, creando el potencial para una auténtica unidad entre los pueblos.
8. Un símbolo de la autoridad y el despertar de la Umma
El Arbaín constituye la mayor concentración humana anual del mundo. La participación de millones de personas transmite un mensaje claro a las potencias hegemónicas y a quienes consideran enemigos de la humanidad: la Umma de Ashura permanece viva, consciente y decidida a no someterse jamás a la tiranía ni a la humillación.
Más allá de su dimensión espiritual, esta cohesión posee un profundo impacto social y civilizatorio, al demostrar la enorme capacidad de la cultura de Ahl al-Bayt (la paz sea con ellos) para generar solidaridad y resistencia a escala mundial.
9. Formación personal y crecimiento espiritual
La marcha del Arbaín constituye una gran escuela de autodisciplina y formación espiritual. Afrontar las dificultades del camino, renunciar a las comodidades, servir a los demás y sumergirse en un ambiente impregnado del recuerdo y el amor por Ahl al-Bayt (la paz sea con ellos) purifica y fortalece el alma humana.
Este recorrido fomenta en el peregrino la paciencia, la humildad, la perseverancia, la disciplina, el perdón y el sentido de la responsabilidad, preparándolo para desempeñar un papel más constructivo tanto en su vida personal como en la sociedad.
10. El significado de esta experiencia espiritual y social
El Arbaín no es simplemente el desplazamiento de cuerpos a lo largo de un camino; es el viaje de los corazones hacia Dios, la verdad, la justicia y la liberación. Esta epopeya viva se celebra cada año con mayor esplendor y su influencia sobre la conciencia humana crece día tras día.
Viva esta experiencia espiritual y transformadora al menos una vez en la vida: un viaje capaz de cambiar su visión de la vida, de la sociedad y de la esencia misma del chiismo.