Según fuentes israelíes, se planifica que el asentamiento tenga unas 11.000 viviendas para familias ultraortodoxas, y estaría ubicado a la altura del puesto de control de Kalandia, el cual separa el norte de Jerusalén de la ciudad de Ramala.
Otniel Schneller, diputado del gubernamental partido Kadima manifestó que el proyecto está siendo desarrollado por el Ministerio de Construcción y Vivienda.
El estado sionista planifica así situar a miles de judíos ultra-ortodoxos en el corazón de una zona árabe densamente poblada, para seguir expandiendo su ocupación.
Fuente: www.oicpalestina.org