IQNA

14:21 - September 24, 2020
Noticias ID: 3504904
IQNA - Declaraciones en videoconferencia con máximos responsables y directivos del sistema educativo

En vísperas del nuevo año lectivo (1)

En el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso.

Alabado sea Dios, Señor de los mundos; la paz y las bendiciones sean para nuestro maestro Muhammad y su familia pura, y la maldición de Dios para todos sus enemigos.

La paz contigo, Husain, padre de Abdulá, y con las almas que descendieron a tu exaltada presencia; de mi parte, la paz de Dios sea con todos vosotros por siempre mientras yo exista y persistan la noche y el día; no haga Dios de la peregrinación a vosotros mi última peregrinación; la paz con Husain, con Alí hijo de Husain, con los descendientes y con los compañeros de Husain.

El grandioso movimiento de Zainab al-Kubra y el imam Sayad (con ellos la paz), un auténtico alzamiento

Hoy es el duodécimo día del mes de muharram, día del martirio del imam Sayad (con él la paz) y que, según se ha dicho y es evidente, es en realidad el día del inicio del alzamiento zainabí y sayadí. Es decir, que Ashura fue el alzamiento husainí, y los diversos acontecimientos posteriores a Ashura son el alzamiento zainabí. El grandioso movimiento lanzado por Zainab al-Kubra en primer lugar y, en segundo lugar, por el imam Sayad (con él la paz) y el resto de grandes mujeres de la divina familia en aquel periodo de uno o dos meses después de Ashura fue un alzamiento en el verdadero sentido de la palabra. Hicieron grandes logros, consiguiendo que Karbala y aquel gran martirio se hicieran imperecederos y quedaran asentados. Quiera Dios el Altísimo incrementar día a día las bendiciones del alzamiento del Príncipe de los Mártires para la humanidad por siempre jamás.

Agradecimiento al pueblo de Irán por su buena conducta en los diez días de Ashura

Quiero aprovechar aquí la oportunidad para agradecer al amado pueblo iraní su buena conducta en los diez días de Ashura. Lo que ha sucedido ha hecho este año realmente memorable como un fenómeno en la historia del país, tal como han dicho en sus declaraciones algunos caballeros. Pese a las severas limitaciones que había debido a la enfermedad, a su propagación y al cuidado por que esa propagación no se produjera, se ha preservado la pasión por el imam Husain, se han mantenido las ceremonias ―esas grandiosas ceremonias que se han llevado a cabo― y la gente ha exhibido un grandioso movimiento espiritual. Lo mismo, con los respetables y estimados locutores y recitadores de panegíricos y elegías. Les doy las gracias a todos de corazón. Un servidor no es nadie para darles las gracias, pero, en calidad de seguidor de la familia del Profeta (con ellos la paz) y de Ashura, estoy profundamente agradecido.

Unas palabras de aliento para el gran sistema educativo en su conjunto

Del mismo modo, considero necesario en el inicio de mi intervención dirigir unas palabras de aliento a todos los estimados amigos, al respetable público y al gran equipo del sistema educativo por los programas implementados en estos meses. Se han esforzado ustedes mucho y han trabajado duramente. Los esfuerzos hechos por el sistema en estos difíciles meses que han transcurrido no deben perderse de vista: la administración de las escuelas, la contribución a la celebración de las elecciones, la organización de exámenes, la gestión de las clases, el ciberespacio y el resto de programas que se han puesto en práctica, además de, seguidamente, la programación para el año siguiente, que comenzará a mediados de shahrivar (2). Se han realizado grandes tareas sin precedentes en el sistema educativo, para las que no había experiencia, y ustedes se han esforzado. Quiera Dios depararles el éxito.

Doy las gracias también al excelentísimo Sr. ministro. Ha presentado un buen informe, y los asuntos que ha planteado sobre las labores realizadas es satisfactorio. Esperemos que, Dios mediante, esas labores prosigan, sobre lo cual haré ahora algunas observaciones. Esas labores que ha expuesto son remarcables, son importantes y, por más que trabajen ustedes para la educación, cabe aun más trabajo ―trabajo maduro y meditado, con el asesoramiento necesario y teniendo en cuenta los diversos aspectos―. Por más que trabajen ustedes, las inmensas necesidades del país hacen que aun se pueda trabajar más. En este punto, quiero añadir algo a mi agradecimiento. No es habitual y un servidor normalmente no lo menciona, pero considero necesario mencionarlo ahora: el texto que ha leído el Sr. ministro es un buen texto de gran elocuencia. Cuando queremos expresar algo por escrito o de palabra, es muy importante que prestemos atención a usar un buen persa, correcto, con expresiones atractivas y palabras hermosas. El texto que ha leído el Sr. ministro tenía esas características, y doy las gracias por ello.

¡Queridos hermanos y hermanas! Del sistema educativo se ha hablado largo y tendido. Ha hablado mucho un servidor, han hablado mucho otros y han hablado mucho ustedes. Y muchas de las cosas que se han dicho antes, así como las recomendaciones que hemos hecho, se podrían repetir también hoy, dado que en muchos casos la tarea no ha llegado al punto al que debía llevarse. Se han hecho esfuerzos, a Dios gracias, pero debe seguir trabajándose mucho para llegar a los objetivos que tenemos en mente. Hoy quisiera exponerles varios puntos.

La edificación de seres humanos, razón de la creación del inmenso sistema educativo

Un punto ―el fundamental― es preguntarse y responder a la pregunta sobre cuál es la razón de ser de esa inmensa organización que es el sistema educativo. No solo en nuestro país, sino en todos los países del mundo. Que se creen organizaciones de tal envergadura y se forme un auténtico ejército cultural de estudiantes, profesores, empleados diversos y distintos directivos ¿qué razón tiene? Conocemos la respuesta breve: la razón es edificar al ser humano, es decir, que la materia prima que es un niño de seis o siete años entra en esa fábrica, se lo cambia por completo y de la fábrica tiene que salir un producto, un resultado. ¿Y cuál es ese resultado? Un ser humano correcto. Pero la definición de «ser humano correcto» es distinta en las distintas escuelas, en las distintas ideologías, en los distintos países y en las distintas sociedades. No todos consideran lo mismo un «ser humano correcto». Es por ello que el tipo de enseñanza y educación no es igual en las diversas sociedades. Nosotros, en la República Islámica, perseguimos también ese objetivo. Queremos que en esos doce años se formen seres humanos. Y la característica de esos doce años es que son el mejor momento para aprender. Es decir, que en esas edades el aprendizaje es más fácil, más duradero, mejor y más apropiado. Por eso son importantes.

Cualidades del ser humano acorde al pensamiento islámico

Nosotros queremos que el resultado que ofrezca ese inmenso sistema, esa gran máquina, sea acorde al pensamiento islámico. Ahora, ¿qué cualidades tiene el ser humano deseado por la sociedad islámica, la Revolución islámica y el sistema islámico? Sobre ese particular también se ha hablado mucho. Han hablado todos: un servidor ha expuesto siempre ciertas cuestiones, al igual que otros han hablado también. Ahora bien, si queremos presentar de forma sucinta y en pocas palabras relacionadas con el sistema educativo a ese ser humano de tipo islámico al que se espera que forme el sistema educativo, lo definiremos como un ser humano con las siguientes características: primero, que sea creyente. La primera condición es la fe. Lo segundo es que sea sabio, es decir, que emplee la inteligencia. ¡Vean ustedes cuánto aparece en el Corán «quizá así razonéis»! (3). En tercer lugar, que sea pensador, que piense. La inteligencia no es solo para encontrar procedimientos prácticos para la vida corriente. En lo fundamental, es para pensar y reflexionar, lo que tiene más importancia que atesorar ciencia y conocimiento. Si queremos tener buenos científicos, habremos de tener buenos pensadores. Adquirir ciencia y conocimiento viene después. Esa es otra característica. Una más: que sea dado al Yihad, el esfuerzo y la acción. No basta con sentarse, hablar y limitarse a pensar y parlotear. Debe ser una persona de acción, asunto sobre el cual habría por otra parte mucho que decir. Y esa acción, que sea con esfuerzo y continuidad; el mismo tipo de acción a la que, en la sagrada ley religiosa del Islam, se llama «Yihad», tratándose aquí de Yihad por la causa de Dios, de Yihad tal como lo alienta la Sharía. Debe ser una persona justa, disciplinada, que haya incorporado la moral islámica. Esos son los rasgos del ser humano que nosotros esperamos que se forme con la educación y la instrucción que ustedes proporcionan.

Directrices de funcionamiento del sistema educativo

Pues bien, tenemos esa expectativa. Claro está que hay grados; esas características se dan en grado elevado o con debilidad, y no es cuestión de decir que se espera un grado excelso en todas partes. Al fin y al cabo, entre los seres humanos hay grados, con talentos distintos y distintas circunstancias. Pero, si queremos que de esa fábrica salga un ser humano semejante, ¿qué características debe tener la fábrica? ¿Qué conocimientos deben impartirse? ¿Cómo enseñar a pensar? ¿Cómo enseñar a incorporar la moral islámica? En definitiva, ¿cómo trabajar? Eso es lo importante. ¿Qué conocimientos deben enseñarse y con qué método? Tratándose de instrucción y educación, ¿en qué conocimientos hace falta instruir? ¿Qué tipo de práctica y de método de trabajo se necesita para educar? ¿En qué medida cada uno? ¿A qué nivel? ¿A cargo de qué tipo de profesores? Todo eso es necesario programarlo. Debe estar claro en el sistema educativo. De manera que esas son las directrices para el funcionamiento del sistema educativo.

Necesidad de bases intelectuales sólidas y de una transformación fundamental en el sistema educativo

Por supuesto, en el pasado lejano, en aquellos días en que llegó al país el nuevo sistema educativo de estilo europeo, en esas cosas no se pensó en absoluto. Se hizo una copia del sistema de los países europeos y se trajo aquí, sin que a nadie se le ocurriera pensar en qué tipo de persona necesitamos nosotros aquí, ni en qué tipo de ser humano requieren las condiciones o, en los términos corrientes hoy día, el medioambiente de nuestro país. Esas cosas no se tuvieron en cuenta. Trajeron aquello mismo que practicaban ellos y se pusieron a aplicarlo aquí. Claro está que, con el paso del tiempo ―tanto antes de la Revolución como después―, se han hecho cambios superficiales. Desde la Revolución, tampoco se llevó a cabo, durante mucho tiempo, ningún cambio en profundidad ni transformación fundamental. Por supuesto que ha habido algunos cambios, pero en cuestiones secundarias. Teniendo este asunto en cuenta es como, hace varios años ya, planteé yo la cuestión de la transformación fundamental del sistema educativo (4). Lo que he querido exponer es que nuestro sistema educativo necesita unas bases intelectuales sólidas. Necesita dejar claras las características señaladas y edificarlas. Luego quisiera decirles con qué cualidades y en qué grados puede construirse y cobrar forma esa transformación. Al fin y al cabo, en este terreno se ha trabajado mucho en estos años.

Especificar los objetivos a gran escala, las estrategias generales, las directrices prácticas y los programas de aplicación

De esta manera, el debate sobre la transformación y el conocimiento de sus bases nos aclarará cuál debe ser y cómo debe generarse el producto resultante de esta inmensa red cultural, este inmenso ejército cultural que es el sistema educativo, que tiene unos catorce millones de alumnos y en torno a un millón de profesores, empleados, directivos, etc. Esta cuestión de la transformación de la que estamos hablando debe dejarnos claro cuál ha de ser el producto resultante y cómo se obtiene ese producto: qué saberes, qué habilidades, qué cualidades morales y qué rasgos de conducta debe haber en el producto resultante de esos doce años.

En el proyecto de transformación, están naturalmente en primer lugar los objetivos. Deben especificarse los objetivos ―los objetivos a gran escala―, todos los cuales, por supuesto, deben estar basados en el Islam, en la Revelación, en sólidos principios doctrinales coránicos y en las necesidades verdaderas de la sociedad iraní, con los rasgos que la caracterizan. En esas cosas deben estar basados. Una vez definidos los objetivos y de acuerdo con ellos, se determinan las instrucciones operativas y las estrategias generales. Estas son cosas que se han llevado a cabo en el plan de transformación de ustedes. Eso se ha hecho. Por supuesto, cuando se definan las estrategias e instrucciones operativas, estas deben ser claras e ir acompañadas de una buena explicación de los conceptos que se tienen en mente. De nada sirven los juegos de palabras y cosas similares. Tiene que estar claro qué queremos hacer y cuáles son las instrucciones operativas generales y la estrategia general. Entonces, sobre la base de esas estrategias, se deben ir determinando uno a uno objetivos prácticos relativos a cómo actuamos en cada lugar y cuáles son esos objetivos. Una vez que estén claros esos objetivos prácticos ―en realidad, directrices operativas―, llegará el turno de especificar los programas de aplicación para alcanzarlos. Pues bien, ese programa aún no se ha presentado de manera completa. En todos los Gobiernos que ha habido y con las sucesivas direcciones del sistema educativo, se han hecho cosas y se han presentado programas a título de programas operativos. Sin embargo, solo se ha prestado atención a una parte de esa Carta de Transformación, no a toda ella. Cuando uno observa la Carta de Transformación, se ve que su aplicación se debe programar de manera íntegra y en conjunto. En otras palabras, debe haber líneas claras, como canales de irrigación que llevan el agua de un embalse hasta una plantación, a la tierra. Lo mismo, con sus programas operativos. Deben ser capaces de hacer llegar a su lugar de manera práctica y clara ese planteamiento general, esos conceptos generales y esos requerimientos, en los distintos sectores ―ya sean los científicos o los educativos―, y hacerlos operativos. Lo importante es que esa planificación tiene que realizarse y que esa responsabilidad compete a los altos directivos del sistema educativo y del Consejo Superior de Instrucción y Educación.

Necesidad de enmendar y poner al día la Carta de Transformación Fundamental del Sistema Educativo

Por supuesto que la Carta se ha trabajado y que hace ahora unos nueve años que ese documento se anunció. Se ha expuesto en numerosas reuniones del Consejo Superior de la Revolución Cultural ―me parece que en unas catorce o quince reuniones― y se ha hablado sobre él. Ahora bien, en la propia Carta se menciona que el documento debe enmendarse cada cinco años, y a mi juicio debe enmendarse con la perspectiva de completarlo hasta cierto punto. Claro está que eso no debe hacer que dejemos a un lado la planificación para enmendar la Carta y que eso lleve mucho tiempo al Consejo. Eso, no. Debe realizarse la planificación, y debe realizarse también el proceso de enmienda, es decir, de puesta al día y de corrección. Hay ciertas expresiones relativamente oscuras en los objetivos y estrategias, mientras que, como he dicho, lo que queremos debería ser sencillo, claro, explícito y comprensible. Esa tarea debe realizarse.

Por lo tanto, son importantes dos tareas. La primera, enmendar la propia Carta, labor que debe realizar el propio Consejo Superior de la Revolución Cultural ―son ellos quienes deben llevarla a cabo; es ahí donde debe hacerse, y ustedes darle seguimiento―. Y la segunda, un programa general de aplicación que corresponde diseñar al sistema educativo. Esta es tarea de ustedes: diseñar un programa general. Por supuesto, ustedes ya han preparado parte de ese programa y lo han llevado a la práctica en gran parte, como se ha visto ahora en su informe, y claro que también yo he oído las labores que se han realizado. De algunas tenía noticia. Sin embargo, deben ustedes tener en sus manos un programa general para que esté claro lo que quieren hacer.

Necesidad de establecer un calendario y un índice del avance respecto al programa general de aplicación

Así las cosas, ese programa general debe incluir todos los objetivos operativos, ser sólido y contar con un calendario. Es decir, que dos cosas son importantes y necesarias en ese programa general: una, el calendario; y otra, el índice de progreso. Establezcan un calendario y que haya índices que permitan saber cuánto se ha avanzado en el programa y, más importante, cuán acertada es la Carta; porque, sobre el terreno de la acción, cuando observen ustedes los resultados y vean el progreso realizado, sabremos que la Carta es un documento de referencia sólido. Si vemos que, por más esfuerzos que hagamos, no obtenemos resultados, sabremos que hay algún defecto de base: volvemos atrás y lo corregimos. De manera que en esta programación hace falta establecer tanto un calendario como índices de referencia. Son esas las dos tareas que hemos señalado y de que las que hay que ocuparse. Son ustedes quienes deben encargarse. Es el Consejo Superior del Sistema Educativo el que debe ocuparse. Para que dé resultado, deben encargarse el propio excelentísimo Sr. ministro y el sistema administrativo de Educación.

Explicar la Carta de Transformación a gerentes, personal y enseñantes

Hay otro punto relativo a la Carta, y es explicarlo. Hoy, en el informe del Sr. ministro se ha dicho que se están haciendo las aclaraciones pertinentes, pero según se me ha informado a mí ―yo no estoy en persona en el sistema educativo, pero recibo informes― hay muchos sitios donde no tienen conocimiento alguno de la Carta de Transformación. Nosotros, hablando de la Carta de Transformación ―un servidor lleva muchos años insistiendo una y otra vez en ella―, y tal director de equis sección oye «Carta de Transformación», ¡y no sabe lo que es! Hombre, eso no puede ser. Cuando no se está familiarizado con la Carta de Transformación ni se sabe lo que es, no puede haber motivación. Tiene que explicarse no solo a los directivos, sino a la mayoría del personal e, incluso, a los profesores. Que estos sepan qué es ese documento. Y elaboren ustedes la Carta de tal manera que resulte atractiva para todos cuantos la observen, que aprendan y entiendan. El mensaje principal de un servidor se refiere en definitiva a esta cuestión de la Carta de Transformación y a las peculiaridades que se han dicho.

Los profesores, oficiales en el ejército del progreso del país

Quisiera plantearles varios puntos más. El primero atañe a los profesores. En el sistema educativo, ningún elemento es tan influyente como ellos. El profesor es determinante. En realidad, en ese inmenso ejército cultural que son ustedes ―el conjunto del sistema educativo con tantos millones de personas―, los oficiales que dirigen a los individuos y gestionan las organizaciones no son sino los profesores. Cada profesor tiene una tarea concreta a su cargo, realiza una labor y, en definitiva, está llevando adelante a un grupo. En realidad, los profesores son los oficiales del ejército del progreso del país, dado que el sistema educativo es un instrumento del progreso del país. Nuestros queridos profesores son realmente los oficiales del ejército del progreso de este país, y lo digo en el verdadero sentido de la palabra, no a modo de cortesía.

Tres factores importantes en la salvaguarda del estatus y la función del profesor:

1) El propio profesor

Bien, debemos salvaguardar el estatus y la función del profesor. ¿Quién debe hacerlo? En primer lugar, los propios profesores, es decir, que el profesor ha de prestar atención y ser consciente de que su dedicación y su sabiduría influirán en el futuro del país. Debe saber que la labor que está realizando ahora en clase ―quienquiera que sea su audiencia, niños de corta edad o jóvenes de diecisiete o dieciocho años― está en realidad construyendo el futuro del país. Todo profesor debe percibirlo. Eso le dará confianza en sí mismo, esperanza y motivación para poder realizar bien su trabajo y mantener alta la estima de su posición. Cuando tiene uno una idea elevada de su posición, ¡que la gente piense lo que quiera! Cuando una persona entiende ella misma realmente lo elevada que es su posición ―y la del profesorado lo es de verdad―, eso hace que proteja y salvaguarde esa posición.

2) Apoyo del sistema educativo

El segundo factor consiste en que el sistema educativo debe dar a los profesores un apoyo efectivo. Me ha alegrado oír el informe presentado por el Sr. ministro sobre el alojamiento de los profesores y demás. De esas tareas no había oído hablar, y son tareas que deben llevarse a cabo. Por supuesto, la Asamblea y otros diversos organismos competentes ―el Instituto de Planificación y Presupuestos y otros― deben también ayudar. No debe pensarse en el sistema educativo como en un sistema de mero consumo, sino como en una infraestructura. Si gastan ustedes miles de millones, por ejemplo, en construir una presa o una autopista, jamás piensan que ese dinero simplemente se ha consumido y acaso desperdiciado. Pues el sistema educativo es muchísimo muchísimo más importante que los demás organismos de construcción que hay en el país. Aquí se trata de inversión. En realidad, todo el dinero que gasten ustedes lo estarán invirtiendo, estarán construyendo infraestructuras. Eso debería tenerlo en cuenta todo el mundo, tanto la Asamblea como el Gobierno, el Instituto de Planificación y el propio sistema educativo, que se ocupa de ello. Y ese es el segundo factor en la salvaguarda del estatus y la función del profesor.

3) Creación de cultura por los organismos de difusión

El tercer factor son los organismos de difusión, que deben crear cultura. En otras palabras, la docencia debe verse como un signo de estatus, y esa tarea corresponde fundamentalmente a la radiotelevisión. Por ejemplo, se puede hacer una película en la que haya un profesor que tenga un papel y, cuando uno vea la película, sueñe con ser profesor. Esa es una tarea necesaria. Es una tarea imperativa. Y, si ahora he puesto por caso una película, no se trata de hacerla y figurarnos que ya está. En absoluto. Tiene que haber toda una corriente con la que, de manera regular y a través de formas diversas ―formas artísticas―, se difundan la figura del profesor y la labor docente; que se hagan parte de la cultura colectiva general el respeto y la deferencia hacia el profesor, y este influya en la opinión pública. Este es el otro factor. Si esto se lleva a la práctica, la posición del profesor se elevará. Hasta aquí esa otra cuestión que es la de la salvaguarda de la posición del profesorado.

Las universidades Farhangian y Shahid Rajaee, única vía de entrada de profesores al sistema educativo

La segunda cuestión es la de la incorporación de profesores. ¿Dónde encontrar profesores? ¿Cómo formar profesores? A mi juicio, esas dos universidades que tienen ustedes son muy buenas. Eso mismo dije en el año 97 en la Universidad Farhangian (5). Esta y la Universidad Shahid Rajaee están entre los mejores centros que se han creado en el país para las cuestiones de la cultura y similares. Se tiene que llegar a que ni un solo profesor acceda al sistema educativo si no es por esa vía. Incrementemos la capacidad de las universidades Farhangian y Shahid Rajaee, y organicémoslas de tal manera que todos los maestros pasen por ahí, tantos como hagan falta, para entrar en el sistema educativo. Incluso los cursos de corta duración que se han diseñado y los que existen ―de un año, etc.―, que se hagan con la supervisión, el acompañamiento y la responsabilidad de las universidades Farhangian y Shahid Rajaee. Esta es una tarea extremadamente necesaria. De modo que la cuestión es que la vía por la que deben transitar los profesores para entrar en el sistema educativo sea solo esa. Y aquí quisiera hacer una indicación a los estimados miembros de la Asamblea, no vaya a ser que legislen de tal manera que pueda en un momento dado entrar en el sistema educativo un amasijo de gente de cualquier manera, sin orden ni concierto. Eso no es conveniente. Hagan ustedes lo que hagan, que la entrada de los profesores se produzca a través de esas dos universidades.

Necesidad de atenerse a la cualificación al escoger y reclutar profesores

La segunda tarea es que esas dos universidades presten atención, al reclutar, a las cualificaciones: atiendan a la cualificación religiosa, moral y política todo lo que puedan. Que atraigan gente, que seleccionen, en el verdadero sentido de la palabra, a personas y las introduzcan en el sistema. Hay que decir que, en años anteriores, hemos tenido en las labores de selección experiencias inapropiadas en distintos sitios en los que los criterios de selección no eran correctos; por ejemplo, que se pregunte a un joven sobre tal cuestión muy inusual de derecho islámico que ni siquiera está claro que pudiera responder un alfaquí si se le preguntase, y que de no responder sea suspendido. No hagan esas cosas. Que se haga una selección como debe ser, totalmente racional y válida, para que se entre de manera seleccionada. Que no entren en el sistema educativo personas sin cualificación, porque eso sería perjudicial. Con tanta importancia y valor como tiene la docencia, que tanto hemos encomiado, si hay en ella elementos incompetentes o, no quiera Dios, dañinos, lógicamente el resultado será el inverso.

Importancia de la justicia en la educación

El siguiente punto es la cuestión de la justicia en la educación. Es un tema del que un servidor ha hablado en multitud de ocasiones. Que no debe haber diferencias entre los recursos educativos que corresponden al alumno de una zona remota del país y al de un barrio de Teherán es un principio fundamental, por más que en ocasiones haya alguna persona que posea mayor talento ―y de hecho en los municipios apartados a veces se encuentran grandes y brillantes talentos―. Lo que nosotros debemos hacer es que todos puedan beneficiarse de la parte que les corresponde del sistema educativo del país. Eso es lo que significa justicia en la educación. Por cierto, que ahora que ha surgido la educación digital y esas cosas, la cuestión de la justicia se ha vuelto algo más delicada, ya que puede ser que no todos tengan la posibilidad de aprovechar el ciberespacio, por no disponer de medios económicos. Para eso hay que idear algo. En fin, vean ustedes qué pueden hacer, aunque he oído que han empezado ya algunas cosas. Deben seguir y darle seguimiento. En particular, la radiotelevisión debe ayudar. La enseñanza a través de la radiotelevisión puede compensar eso en buena medida. En definitiva, la justicia en la educación es importantísima.

Otra cuestión relativa a la justicia en la educación es la de las escuelas públicas. Debemos tener cuidado de no obrar de tal modo que los alumnos de escuelas públicas sientan que tienen menos posibilidades de ser aprobados en los exámenes de ingreso a la universidad. No debe ser así. En otras palabras, debemos elevar la calidad de las escuelas públicas, tanto en términos de instrucción como de educación, de manera que los propios alumnos se sientan seguros, y que las familias que vayan a enviar a sus hijos a tales escuelas no lo hagan sintiendo que los están dejando desamparados en cualquier lugar. Eso no debe ser así. Las escuelas públicas deben ser objeto de atención y cuidado efectivos.

Posibles lacras y perjuicios de la enseñanza digital

Y en relación con la enseñanza digital hay otro punto, que es el de los perjuicios que existen en potencia en ese tipo de docencia. Este sistema SHAD que se ha creado es algo muy positivo, pero hay que tener cuidado de que no introduzca a los jóvenes en el espacio de vicio y desenfreno de Internet, y se distraigan con otras cosas que suponen un gran peligro para ellos, tanto desde el punto de vista moral como desde el punto de vista de las convicciones. Hay que ser extremadamente cuidadoso con eso y hay que preverlo. Por otra parte, ayer o anteayer me pasaron un informe sobre las medidas que ha ideado al respecto el sistema educativo, pero hay que trabajar más en ello. Es algo que no se puede dejar abandonado, porque la familiarización de los niños con el ciberespacio tiene sus virtudes, pero entraña también ciertos problemas. Uno de ellos es el que he señalado. Otro es el retraimiento de los niños en casa. Cuando entran en contacto con tabletas y aparatos similares, se entretienen con ellos y se van alejando del entorno doméstico y familiar. Hay que prestar atención a eso y tener cuidado. Y ese era otro punto.

Necesidad de poner empeño en las actividades de educación y formación personal

El siguiente punto en el que quiero insistir es la cuestión de las actividades formativas. En el sistema educativo, es ese el aspecto que va a la zaga. Es algo que uno puede decir categóricamente, sin contemplaciones. Lamentablemente, hace tiempo que, pese a todo lo que se ha insistido al respecto, la cuestión de la edificación y la formación personal va retrasada. Verdaderamente, a la cuestión de la edificación personal no se le han dedicado la atención ni el esfuerzo necesarios, y deben dedicársele. Ahora, además, con el asunto del ciberespacio, las comunicaciones a distancia y demás, esa idea va a cobrar mayor importancia. Tienen ustedes que dar con nuevos métodos y maneras para poder, Dios mediante, garantizar ese aspecto edificante del sistema educativo para esos millones de adolescentes que tienen ustedes a su disposición.

Importancia de identificar y cultivar los grandes talentos

El siguiente punto atañe a las escuelas del Sampad (6) señaladas por el Sr. ministro. Yo también insisto en ello. Al fin y al cabo, esa normativa se ha anunciado, aunque haya sido con retraso. Es algo muy positivo. Ocúpense del Sampad. El desarrollo de talentos excepcionales es un asunto muy importante, fundamental. Debemos identificar y cultivar estos talentos de verdad.

¡Cuánto no ocurre que un  hombre celestial
enardece con su ser a todo un ejército (7)!

Porque, a veces, se ve como un talento excepcional y sobresaliente hace que un país pueda atravesar una etapa peligrosa e importante, obteniéndose grandes logros. Y a nosotros realmente nos hace falta, aunque no tenemos escasez de talentos sobresalientes. En primer lugar, el promedio de los talentos de nuestro país es superior a la media mundial, además de que entre nuestros jóvenes y adolescentes no escasean los talentos excepcionales y sobresalientes. Deberían ustedes, si Dios quiere, ocuparse de esto, que también es una labor positiva. La posición del país en las Olimpiadas Internacionales de Ciencias debería elevarse. El Sr. ministro ha mencionado que nuestra posición es similar a la del pasado, pero ¿de qué pasado estamos hablando? Porque en los últimos años no hemos ocupado un lugar muy sobresaliente en las Olimpiadas. Si es como en los últimos años, no es un elogio. Ahora, si hablamos de años anteriores, cuando tanto el número como el color de las medallas eran mucho más destacados, entonces sí es bueno.

Necesidad de que el sistema educativo administre las guarderías y jardines de infancia

Otra cuestión es la de las guarderías y escuelas de párvulos. Lamentablemente, las guarderías están dejadas, pero pertenecen también al sistema educativo. En primer lugar, los distintos organismos de la Administración tienen disputas al respecto, y esas disputas deben resolverse. Cuando ustedes abandonan una entidad, hay otros que vienen, se hacen cargo de los hijos de la gente, los llevan a algún sitio y se les da una enseñanza errónea. Un servidor ha recibido informes muy negativos sobre algunas escuelas de párvulos que son realmente preocupantes. Administren ustedes las guarderías. Las guarderías no son meros centros de servicios donde se mantiene a los niños y se dan servicios, sino que en cierto modo son centros de instrucción y educación, aunque eso se haga con un lenguaje particular y con métodos determinados. Y, cuando les digo que deben ustedes tener una planificación para las guarderías, eso pasa más aún con la educación preescolar. Los centros de educación preescolar son importantísimos en los que también hay que pensar. Deben ustedes reflexionar, elaborar planes y administrarlos de manera que los niños ―que pasan todos naturalmente por la educación preescolar, aunque antes no era así― puedan, si Dios quiere, beneficiarse de ellos.

Razón por la que los impíos del mundo insisten en penetrar en los sistemas educativos de los países

El último punto que quisiera abordar es que debemos pensar por qué los falsos dioses y los tiranos del mundo tienen la insistente idea de penetrar en los sistemas educativos de los países. En eso debe reflexionarse un poco.

A veces, se hace con alboroto, como en el caso de la Agenda 2030, que se oyó en todo el mundo, y que además está destinada a todos. Lo que esa agenda implica es la penetración de la cultura, el estilo de vida y los objetivos occidentales en todos los países del mundo. Pero ¿por qué? ¿Qué razón hay? ¿Por qué debería un país como el nuestro, que tiene una cultura de profundas raíces, una cultura orientada a Dios y a la fe, la sobresaliente y brillante cultura persa, recibir la influencia de las enseñanzas de personas cuya civilización y cuya cultura son algo nuevo, materialista, erróneo y fracasado?

Hoy por hoy, la filosofía social occidental ha fracasado en el propio Occidente. ¡Miren ustedes lo que está pasando! El otro día hablé de Estados Unidos (8). En Estados Unidos, desde Hollywood hasta el Pentágono ―tengan ustedes la distancia que hay entre esos dos puntos―, hay corrupción en todas partes. Tanto en un punto como en el otro y entre los dos. ¿Por qué debería la cultura de un país como nuestro país islámico, la de los países islámicos y quizá la de algunos otros países del mundo ser influida por una agenda elaborada por personas de esas civilizaciones, de esos países, de esas sociedades corruptas y equivocadas? Tengan presente por tanto que su penetración y su insistencia en lograr esa penetración se deben a la influencia que tiene el sistema educativo. Se debe a que por esa vía pueden hacer cosas que no pueden hacer fácilmente manu militari. En ocasiones, lo intentan por medios públicos, como esa misma Agenda 2030. Lamentablemente, también en nuestro país ha sido ese documento objeto de atención, y ahora he oído que partes de él están siendo implementadas tal cual aquí y allá por algunas personas poco recomendables o descuidadas. Le ruego, Sr. ministro, que se ocupen con diligencia de este asunto.

Puede ocurrir también como sucede con la penetración en el sistema educativo de algunos países de la región de los que tenemos conocimiento, donde, de manera silenciosa y sin causar revuelo, están cambiando libros de texto, profesorado y lecciones, separando a ciertos individuos del resto, llevándoselos a sus países, formándolos un tiempo y llevándolos de vuelta. Quieren penetrar en los sistemas educativos. A mi juicio, esto es muy importante. Hace falta que todos adquieran cierta sensibilidad sobre la infiltración del enemigo y tengan cuidado. Ellos insisten en penetrar, y ustedes deben saber por qué tienen esa insistencia. Lo que quieren es llevar a la práctica sus pérfidos objetivos, y formar personas que piensen como ellos. De esa manera, cuando lo que ellos quieren es saquear otros países y dentro de esos países haya personas que estén de acuerdo y piensen como él, ese saqueo se hará de manera fácil y cómoda. En todo caso, hay que tener presente esta cuestión.

La deshonrosa traición del Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos

Quisiera decir algo más para terminar, a propósito de la traición que lamentablemente ha cometido el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos (9). Ha traicionado tanto al mundo islámico como al mundo árabe, a los países de la región y a la importante causa palestina. Lo que han hecho los emiratíes es una mancha en su honor. Cierto es que pasará ―es decir, que esta situación no durará, Dios mediante―, pero en el honor de las personas que han cometido hoy ese acto quedará la mancha. Esas personas han cometido una traición, han hecho algo muy malo abriendo paso en la región a los sionistas. ¿Acaso es poca cosa la causa palestina, tan importante como es, con la ocupación de un país y el desplazamiento de una nación? Pues ellos lo han relegado al olvido y lo han normalizado.

Ya sea en Gaza o en los llamados territorios ocupados ―aunque toda Palestina es territorio ocupado, pero hablamos de las tierras a las que en el uso político se hace referencia como territorios ocupados―, el pueblo palestino es sometido a intensiones presiones desde todos los puntos de vista, como esos asentamientos que construyen y todas las cosas que se hacen. Y siendo eso así, ¡los gobernantes emiratíes van con los israelíes y con los ruines agentes sionistas de Estados Unidos, como ese judío que hay en la familia de Trump! Lamentablemente, están operando en contra de los intereses del mundo islámico y de la región, y tratando las cuestiones de la región con una crueldad abyecta. Nosotros no debemos ayudarlos, pero los emiratíes han ayudado a que esto suceda. Esperemos que despierten pronto y compensen lo que han hecho.

Espero que Dios el Altísimo les depare éxito y aprobación a todos ustedes, para que puedan cumplir la difícil tarea que han asumido y que, Dios mediante, el sistema educativo mejore día a día.

Con ustedes la paz, la misericordia de Dios y Sus bendiciones.

 

Khamenei.ir

 

Notas

(1) En el inicio de la sesión, celebrada en el Trigésimo Cuarto Congreso de Directivos del Sistema Educativo de todo Irán, presentó un informe el excelentísimo Sr. Mohsén Hayi Mirzaí, ministro de Educación.

(2) El 15 de shahrivar de 1399 H. s. corresponde en el calendario gregoriano al 5 de septiembre de 2020 d. J. C.

(3) Por ejemplo, en la sura La vaca, en la aleya 73.

(4) Por ejemplo, en las declaraciones del encuentro con responsables del sistema educativo de todo el país del 25 de julio de 2007.

(5) Declaraciones en el encuentro con el ministro de Educación y un grupo de profesores de todo el país del 9 de mayo de 2018 d. J. C.

(6) Siglas persas del Instituto Nacional de Educación de los Grandes Talentos.

(7) De un poema del libro Manzume-ye Arash de Mehrdad Avestá, con alguna ligera modificación.

(8) Declaraciones del encuentro con el presidente de la República y el gabinete de ministros del 23 de agosto de 2020.

(9) La normalización de relaciones con el régimen ocupante de Al-Quds (Jerusalén).

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