
Su Eminencia enfatizó que la intención de los enemigos de la unidad de los musulmanes es levantar un muro entre Irán y el resto de la Ummah, e introducir creencias erróneas.
El Líder Supremo destacó que la unidad islámica es una necesidad real que no se traduce en la renuncia a las creencias religiosas de las diferentes escuelas de pensamiento del Islam.